
adoro el carisma que me regala mi anonimato, ese nada especial que me hace sentir único en noches como esta, donde me olvido por ratos de las penas y cosas que debo hacer y rotundamente no quiero. salir a caminar solo por las calles de mi santiago querido, sumergido en la música que me regalan mis audífonos y dispuesto a conocer al amor de mi vida por tan solo esta noche, jugar a no ser yo, ser inmensamente otro y conocerme como un desconocido, olvidar lo que amo, amar lo que odio y sentirme un perdido con fin de encontrar un nuevo camino para llevar mis pasos, caminando perdido por un camino encontrado, siguiendo la luna, oliendo tu pelo. preocupado por sentir mas que por pensar, ya mañana pensare en lo que hice y deje de hacer, en quien perdí y a quien encontré, en quien herí y en quien hice tan feliz con mi personalidad estúpida e infantil que agrada a ciertas personas, a personas como tu, que son tan estúpidas e inmaduras como yo. Juntas nuestras esencias nos hacen sentir cómplices al reírnos de todo y todos, creyéndonos ajenos, sabiendo que somos iguales pero negándonos a asumirnos como tales normales carentes de infección mental... así deliramos y la fiebre nos invade con su exquisito calor y ganas de asfixiarnos, me aprietas con tus brazos con ganas de matarme, te envuelvo en los míos con ganas de perderte... lo demás es secreto, se que no recuerdas casi nada de esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario